Lore

El Hegemón: personaje de La Guerra de los Mil Tronos

Conoce El Hegemón: su historia, relaciones e importancia canónica en La Guerra de los Mil Tronos dentro del Continuus Nexus.

El Hegemón es más que el emperador. Es la combinación de institución, linaje, presciencia, ejército, Iglesia, memoria y terror que mantiene unido al Neoimperio.

Nimrod funciona como su rostro vigente, pero Wotan recuerda a Nimrod 85 que no es idéntico al sistema. Cuando la carne falla, el Hegemón puede juzgarla, sustituirla y preservar el nombre.

La palabra también designa la voluntad que alcanza a los Vhaxar mediante comunicación telepática y ordena campañas, rescates o exorcismos. Su naturaleza política permite que una decisión parezca religiosa, genética y militar al mismo tiempo. La aparición de Acad amenaza al Hegemón porque crea una legitimidad exterior a sus bancos de continuidad.

Apariciones y relaciones canónicas

Apariciones principales: Los seis libros.

Relaciones conocidas: Nimrod, Wotan, los Vhaxar, el Consejo de los Doce, la Iglesia y Acad.

Contexto canónico de El Hegemón

Y, sin embargo, fui hallado más de cuarenta milenios estándar después de haber abandonado aquel origen. No por voluntad, ni por designio propio, sino por una cadena de acontecimientos tan improbable que incluso ahora, con acceso a los archivos del Hegemón, me resulta difícil aceptarla sin estremecerme.

No era un caso aislado. Mundos antaño imperiales, junto con colonias humanas fundadas mucho después, habían sido reclamados por el Hegemón como uno más de los llamados Mil Tronos. Un término grandilocuente que no era sino un eufemismo cuidadosamente elegido para describir la condición real de todas las colonias, naciones y enclaves humanos existentes entre las cuadernas de Ekron-Dagan y Envar-Dagan. Allí donde habitara humanidad, el Hegemón proclamaba su soberanía. No por pacto ni tradición, sino por derecho genético, por presciencia y por la convicción férrea de que la fragmentación era, en sí misma, una herejía.

Me hallaba en el corazón de la astronave comandante de un Vhaxar, la mayor autoridad del Neoimperio, tan solo por debajo del Consejo de los Doce, que rendía cuentas únicamente al Emperador-Profeta. Todo ello integrado en un sistema de poder tan intrincado como despiadado, conocido como el Hegemón, cuya sede se encontraba, por entonces, en el lejano mundo de Nod.

Su alma había trascendido mediante el rito del Urushdaur, en una vertiente arcóntica ajena al Khabal y sometida por completo a la voluntad del Hegemón. Poseían una longevidad inédita, una fuerza y velocidad superiores incluso a las de los Kurgán, ya muy por encima de los humanos convencionales.