Lore

Los lulu: la carne esclava de los Igigi y los Arcontes

Los lulu son una de las criaturas más antiguas, numerosas y aterradoras del Continuus Nexus. Conocidos inicialmente como Regresados durante los primeros acontecimientos de Crónicas de Aqueron, reaparecen con toda su dimensión en Mesías Rojo como hordas antropófagas vinculadas a los Igigi, los Arcontes, la Peste Oscura y la Sangre Negra.

Pero llamarlos simplemente muertos vivientes sería reducir demasiado su naturaleza.

Los lulu fueron humanos.

La infección los transforma.

La voluntad se extingue.

El hambre permanece.

Y sobre aquello que queda puede imponerse una conciencia superior.

Por eso su verdadero horror no está en que los muertos regresen.

Está en descubrir que la carne humana puede seguir caminando después de que casi todo aquello que la hacía humana haya desaparecido.

Qué es un lulu

Un lulu es un humano degradado por la Sangre Negra, la infección asociada a la Peste Oscura.

El proceso altera profundamente:

el cuerpo;

el comportamiento;

la percepción;

el metabolismo;

y, sobre todo, la voluntad.

La persona que existía antes queda prácticamente anulada.

Lo que sobrevive responde fundamentalmente al hambre y a las órdenes de poderes superiores.

Los Regresados de Crónicas de Aqueron

Antes de que los personajes comprendan el término lulu, los conocen como Regresados.

En la Tierra devastada por la Plaga Oscura aparecen cuerpos humanos que deberían estar muertos y continúan moviéndose.

Observan.

Esperan.

Se reúnen.

Persiguen a los vivos.

Sus ojos amarillos los convierten en presencias reconocibles incluso entre la oscuridad y la lluvia.

Para los primeros supervivientes parecen zombis.

Pero la verdad es mucho más inquietante.

No son cadáveres sin propósito

Los Regresados pueden parecer impulsados únicamente por hambre.

Sin embargo, muestran comportamientos que contradicen esa interpretación.

Se detienen.

Esperan.

Observan.

Forman grupos.

Retroceden ante determinados seres.

Obedecen.

Esto significa que detrás de la brutalidad existe alguna forma de subordinación.

Los ojos amarillos

Uno de sus rasgos visuales más recurrentes son los ojos amarillentos.

En la oscuridad pueden llegar a distinguirse antes que el resto del cuerpo.

No deben confundirse automáticamente con los ojos de los Igigi.

Ambos pueden compartir determinadas características derivadas de procesos relacionados, pero pertenecen a niveles completamente distintos de transformación.

Carne podrida y hambre

Los lulu presentan cuerpos profundamente degradados.

Piel pálida o enferma.

Rostros deformados.

Bocas ennegrecidas.

Heridas.

Podredumbre.

Movimiento irregular.

Pero el deterioro no les impide perseguir presas durante largos periodos.

Los Regresados no parecen cansarse como un ser humano normal.

¿De qué se alimentan?

De carne.

Carne humana principalmente.

Esta necesidad los diferencia de los Igigi, cuya relación alimentaria está ligada fundamentalmente a la sangre.

La jerarquía puede entenderse de manera sencilla:

Igigi: sangre.

Lulu: carne.

La diferencia no es simplemente gastronómica.

Refleja también el distinto nivel de degradación.

Lulu e Igigi no son lo mismo

Este es el error más importante que debe evitarse.

Un Igigi conserva:

inteligencia;

lenguaje;

personalidad;

memoria;

capacidad estratégica;

voluntad propia o parcialmente subordinada.

Un lulu no.

El lulu ocupa un nivel inferior dentro de la estructura arcóntica.

Es carne transformada en herramienta.

La jerarquía arcóntica

En su forma más habitual, la estructura es:

Arconte

↓

Igigi

↓

lulu

Los Arcontes representan las grandes potencias.

Los Igigi actúan como intermediarios, generales o servidores superiores.

Los lulu forman hordas.

No significa que todos los casos respondan siempre a una cadena perfecta.

Pero esta estructura explica buena parte de su funcionamiento.

Narfater y los Regresados

En Crónicas de Aqueron existe una escena especialmente reveladora.

Andreas Lampert observa cómo los Regresados rodean a Narfater.

Podrían devorarla.

No lo hacen.

Abren un pasillo.

Se apartan.

La siguen.

La obedecen.

Esto demuestra que su hambre puede quedar sometida a una autoridad superior.

La voluntad de los Igigi

Los lulu no necesitan comprender una orden.

La obedecen.

Un Igigi puede utilizarlos como:

guardia;

manada;

ejército;

arma de terror;

o fuerza de exterminio.

La ausencia de voluntad convierte al lulu en instrumento casi perfecto.

La Sangre Negra

La causa fundamental de la transformación está vinculada a la Sangre Negra.

Esta sustancia o infección es uno de los grandes vectores de corrupción biológica del Continuus Nexus.

No debe confundirse con el Urushdaur.

La Sangre Negra degrada.

El Urushdaur transforma y trasciende.

Ambos pueden producir criaturas aterradoras.

Pero mediante mecanismos diferentes.

Lulu y Urushdaur

Un lulu no necesita haber pasado por el Urushdaur.

Este punto debe mantenerse claro.

El Urushdaur está relacionado con la transformación superior de humanos en recipientes, Igigi o formas trascendidas.

Los lulu son principalmente producto de infección.

Peste Oscura

En las primeras etapas, los humanos conocen el fenómeno como Peste Oscura.

No comprenden su origen.

Solo ven sus efectos.

Personas enferman.

Mueren.

Regresan.

Atacan.

Ciudades enteras colapsan.

Desde su perspectiva es una pandemia.

Desde el lore posterior sabemos que forma parte de una estructura mucho más antigua relacionada con la Sangre Negra, Igigi y poderes arcónticos.

Londres y los primeros Regresados

En Crónicas de Aqueron, Londres se convierte en uno de los grandes escenarios del horror.

Los Regresados aparecen en tejados.

Calles.

Hoteles.

Ruinas.

Permanecen mirando La Brecha como si respondieran a una llamada.

Este comportamiento indica que la infección no anula simplemente al individuo.

Lo conecta con algo más.

La Brecha y la obediencia

Los Regresados observando La Brecha sugieren una relación entre:

infección;

conciencia colectiva;

y fuerzas situadas al otro lado.

No debe afirmarse que todos entiendan qué contemplan.

Seguramente no.

Pero actúan como si una voluntad exterior estuviera orientando su comportamiento.

El hambre no siempre manda

Esta es otra de las diferencias fundamentales frente a un animal.

Un depredador hambriento ataca.

Un lulu puede contenerse si una autoridad superior se lo ordena.

Por eso resultan más útiles para los Igigi que una simple horda salvaje.

Pueden ser dirigidos.

Ejércitos de lulu

Con el paso del tiempo dejan de aparecer únicamente como pequeños grupos.

Llegan a formar auténticas masas.

Miles.

Ciudades y reinos completos pueden desaparecer ante su avance.

En Aqueron occidental existen territorios destruidos desde los días del Mesías Rojo por hordas de lulu comecarne.

Un arma estratégica

Los lulu poseen una característica militar aterradora.

Cada población destruida puede contribuir potencialmente a aumentar la masa de infectados.

La guerra contra ellos no consiste únicamente en detener un ejército.

Consiste en impedir que el enemigo convierta tu propia población en parte de la amenaza.

Mesías Rojo y los lulu

En Mesías Rojo, los lulu dejan de ser únicamente recuerdo de una pandemia antigua.

Son una amenaza cotidiana.

Recorren caminos.

Destruyen aldeas.

Penetran en valles.

Obligan a pueblos enteros a abandonar sus hogares.

Su llegada cambia directamente la historia de Kadosh.

Kumar advierte del ataque

Kumar conoce que los lulu se aproximan al valle del Dag.

Kadosh responde evacuando a la población.

Quienes se niegan a marcharse mueren.

La decisión demuestra que no existe defensa improvisada posible contra una horda numerosa.

Hay que abandonar la tierra.

El nacimiento de la ciudad subterránea

La presión de los lulu contribuye directamente al nacimiento de la comunidad subterránea del Dag.

Los habitantes huyen hacia las cavernas del monte Dag-Guiora.

Excavan.

Fortifican.

Crean una ciudad.

Después una milicia.

Una amenaza monstruosa termina modificando por completo la organización social de los supervivientes.

Los lulu crean civilizaciones indirectamente

Esta paradoja resulta importante.

Los lulu destruyen sociedades.

Pero también obligan a los supervivientes a reorganizarse.

Dag-Guiora se fortalece porque debe protegerse.

La milicia nace porque existen enemigos que no pueden ser negociados.

El Mesías Rojo deja de ser solo profeta porque tiene que convertirse en gobernante y comandante.

Nejmad, Ragnar y Charlize

Los tres encuentran repetidamente lulu durante sus viajes.

Para Nejmad, esos encuentros forman parte de su transformación de leñador a guerrero.

Para Ragnar, son la confirmación de que el antiguo mundo ha colapsado.

Para Charlize, representan el horror del que intenta escapar.

La muerte de Ragnar

Mucho después, Ragnar cae en una emboscada o enfrentamiento relacionado con estas fuerzas.

Su patrulla es encontrada despedazada y parcialmente devorada.

Nejmad reconoce a Ragnar únicamente por los restos de su cota.

La escena resume el tipo de muerte que producen los lulu.

No conquistan.

Devastan.

Pazazu y las hordas

Pazazu utiliza lulu como parte de sus fuerzas.

Esto demuestra nuevamente la jerarquía.

Pazazu es Igigi.

Los lulu son instrumentos bajo su poder.

Cuando Kadosh prepara la defensa, teme precisamente la combinación de:

jinetes;

bestias;

Igigi;

y hordas de lulu.

Lulu comecarne

El nombre utilizado por los supervivientes resulta descriptivo.

Comecarne.

No necesita teología.

Explica exactamente lo que hacen.

Para una población medieval o posapocalíptica, la diferencia entre un virus, una maldición y una posesión importa poco cuando una horda está devorando a tus vecinos.

¿Pueden hablar?

No se presentan habitualmente como seres capaces de mantener conversaciones humanas normales.

Su voluntad y cognición están demasiado degradadas.

Pueden:

gruñir;

aullar;

responder a estímulos;

obedecer;

moverse en grupo.

Pero no deben confundirse con Igigi capaces de dialogar o conspirar.

¿Conservan recuerdos?

El canon ofrece indicios ambiguos.

En algunos momentos, determinados estímulos parecen producir reacciones extrañas.

La música, por ejemplo, parece contener o atraer a los Regresados durante algunos episodios.

Esto puede sugerir restos de memoria.

Pero no basta para afirmar que la personalidad original continúe intacta.

La música y los Regresados

Andreas Lampert toca el piano mientras los Regresados permanecen cerca.

Parecen atraídos o contenidos por el sonido.

Cuando la música cesa, vuelven a reaccionar de forma más agresiva.

La escena introduce una pregunta inquietante:

¿queda algo dentro?

No existe una respuesta definitiva.

¿Están realmente muertos?

El término Regresados induce a pensar que sí.

Pero desde el punto de vista biológico del lore posterior, es más prudente entenderlos como humanos infectados y transformados, con una fisiología alterada hasta el extremo.

El lenguaje de «muerto viviente» pertenece en gran medida a la percepción de los supervivientes.

Diferentes variaciones

El canon menciona que existen distintas variaciones de lulu.

No todos deben representarse exactamente iguales.

La infección puede generar:

niveles distintos de deterioro;

fuerza;

velocidad;

apariencia;

conducta.

Por tanto, no existe necesariamente un único modelo físico.

La piel blanquecina

En determinadas hordas de Aqueron aparecen con:

piel blanquecina;

ojos amarillos;

cuerpos degradados;

aspecto cadavérico.

Son rasgos recurrentes, pero no deben convertirse en una regla absoluta para todas las variantes.

No son Igigi fallidos

Un lulu tampoco debe entenderse como alguien que intentó convertirse en Igigi y fracasó.

Los procesos son diferentes.

Igigi y lulu forman niveles distintos del sistema.

Uno no es necesariamente el resultado defectuoso del otro.

Khaos y Oscuridad explica su lugar

Miles de años después, Khaos y Oscuridad permite entender mejor la estructura.

Los lulu aparecen claramente situados por debajo de los Igigi.

Son infectados por Sangre Negra.

Antropófagos.

Sin voluntad efectiva.

Sirven como masas bajo poderes superiores.

Aquello que en Londres parecía una inexplicable epidemia encaja finalmente dentro de una cosmología completa.

Arcontes, Igigi y lulu

El modelo general queda entonces:

Arcontes: entidades superiores.

Igigi: transformados, servidores y generales.

Lulu: infectados, carne esclavizada.

Cada nivel pierde algo de autonomía a medida que desciende.

El Khabal

La estructura última se vincula al Khabal.

Los lulu forman parte de la capacidad de estas fuerzas para degradar la vida material.

No representan simplemente una enfermedad natural.

Son uno de los resultados físicos de una corrupción mucho mayor.

Sangre frente a carne

La relación alimentaria vuelve a expresar la jerarquía.

Los Igigi consumen sangre humana.

Los lulu consumen carne.

La forma superior conserva apariencia, inteligencia y refinamiento.

La inferior queda reducida a hambre.

La caída se vuelve también estética.

El lulu como extremo de la degradación

Dentro de esta lógica, el lulu representa casi la última etapa de pérdida humana.

Nombre.

Familia.

Memoria.

Voluntad.

Civilización.

Todo desaparece.

Solo queda el cuerpo y su hambre.

Kadosh contra las hordas

El ascenso del Mesías Rojo ocurre precisamente en un mundo asediado por estas criaturas.

Su liderazgo se demuestra primero mediante decisiones concretas:

evacuar;

fortificar;

crear milicia;

limpiar pasos;

proteger aldeas.

Antes de construir religión, Kadosh debe conseguir que su pueblo sobreviva a los lulu.

Aqueron después de las hordas

Las guerras posteriores dejan regiones enteras convertidas en ruinas.

Ciudades abandonadas.

Carreteras vacías.

Reinos desaparecidos.

Décadas después, todavía pueden encontrarse enormes manadas ocupando territorios donde una vez existieron sociedades humanas.

La escala galáctica

En etapas posteriores se menciona incluso la limpieza de una galaxia afectada por la plaga Igigi y lulu.

Eso demuestra que no se trata de un problema limitado a una ciudad ni a un planeta.

La combinación de infección, capacidad de expansión y control arcóntico puede convertirse en amenaza para civilizaciones enteras.

El verdadero peligro de los lulu

No es que sean individualmente invencibles.

Pueden ser destruidos.

Decapitados.

Quemados.

Combatidos.

El peligro es la escala.

El número.

El contagio.

Y la posibilidad de que exista detrás de ellos una inteligencia capaz de utilizarlos estratégicamente.

Preguntas frecuentes sobre los lulu

¿Qué son los lulu?

Son humanos infectados por la Sangre Negra y degradados hasta convertirse en criaturas antropófagas con voluntad prácticamente anulada.

¿Son los mismos que los Regresados?

Sí. «Regresados» es el nombre utilizado inicialmente en Crónicas de Aqueron para criaturas posteriormente identificadas como lulu.

¿Son zombis?

Se parecen visual y conductualmente a los muertos vivientes, pero dentro del canon pertenecen a un fenómeno específico relacionado con la Peste Oscura, la Sangre Negra y la jerarquía arcóntica.

¿Qué comen los lulu?

Carne, especialmente carne humana.

¿Los Igigi y los lulu son iguales?

No. Los Igigi son seres superiores, inteligentes y capaces de mando. Los lulu ocupan un nivel inferior y carecen prácticamente de voluntad propia.

¿Los lulu pasan por el Urushdaur?

No necesariamente. Su transformación está vinculada principalmente a la infección por Sangre Negra.

¿Quién controla a los lulu?

Pueden estar sometidos a Igigi y, de forma indirecta, a poderes arcónticos superiores.

¿Cómo son físicamente?

Con frecuencia aparecen con piel blanquecina o degradada, ojos amarillentos, heridas y rasgos cadavéricos, aunque existen diferentes variantes.

¿Pueden conservar recuerdos?

Existen indicios de respuestas residuales ante determinados estímulos, pero no está demostrado que conserven una personalidad humana funcional.

¿Aparecen en Mesías Rojo?

Sí. Son una amenaza fundamental y obligan a Kadosh a evacuar el valle, refugiar a la población y crear una milicia.

¿Los lulu pueden formar ejércitos?

Sí. Existen hordas de miles de individuos utilizadas o dirigidas por poderes superiores.

Los lulu: cuando de un hombre solo queda hambre

Antes fueron personas.

Tuvieron nombre.

Familia.

Miedo.

Recuerdos.

Quizá hijos.

Quizá alguien los esperó durante días después de que desaparecieran.

Después llegó la Sangre Negra.

El cuerpo siguió caminando.

Los ojos se volvieron amarillos.

La boca aprendió otra hambre.

Y cuando un Igigi ordenó detenerse, aquello que había sido humano obedeció.

Ese es el verdadero horror de los lulu.

No son monstruos nacidos en una cueva.

Son humanidad vaciada de humanidad.

Los Igigi todavía pueden conspirar.

Los Arcontes todavía pueden desear.

Los lulu solo comen.

Y por eso, cuando sus hordas aparecen en el horizonte de Aqueron, nadie pregunta qué quieren.

Solo queda decidir si correr, luchar o acabar formando parte de ellos.