La saga de La Pureza constituye el cuarto gran ciclo del Continuus Nexus y hereda los hilos narrativos de Crónicas de Aqueron, Mesías Rojo y Leyendas del Sol Negro. En ella convergen linajes, facciones y destinos forjados en guerras anteriores, que se entrelazan en un tapiz de poder, fe, herejía y tragedia cósmica.
La saga de La Pureza constituye el cuarto gran ciclo del Continuus Nexus y hereda los hilos narrativos de Crónicas de Aqueron, Mesías Rojo y Leyendas del Sol Negro. En ella convergen linajes, facciones y destinos forjados en guerras anteriores, que se entrelazan en un tapiz de poder, fe, herejía y tragedia cósmica.
El eje central de la saga gira en torno a Lys, Suma Sacerdotisa de las Hermanas del Camino de Gehena, destinada a ser poseída por el arconte Baalfegor, lo que dará lugar a la siniestra orden de las Hermanas Oscuras. A su lado se encuentra Silas, Maestro Inquisidor y amante secreto de Lys, cuya relación prohibida enciende nuevas ramificaciones narrativas. Entre ellas destaca la figura de Samoel, Inquisidor Hereje y antiguo maestro de Silas, cuya trayectoria revela los dilemas internos de la Cofradía inquisitorial.
La historia se expande hacia otros escenarios de poder, como la intrincada enemistad entre las casas Medicci y Sforza. El cruel Barón Medicci impone el terror sobre su estirpe, mientras el dux Muzio Sforza y su heredero, Dave Sforza, luchan contra un destino marcado por la sangre. El conflicto se complica con la huida de Sofía Sforza, hija del barón, que rechaza el yugo de su padre y termina enredada en una trama de traiciones, alianzas y amores imposibles. Sobre todos ellos se cierne la sombra de Néstor Sforza, el terrible general que encarna la crudeza bélica de este tiempo.
La Pureza también enlaza con el destino de Riela, antigua Voz de la Conciencia en Leyendas del Sol Negro y líder de los Arcanos. Redimida y transformada en Hermana del Camino tras el perdón de Samoel, será clave al rescatar a Silas en su infancia, cuando la infección de la Baraka amenazaba con devorarlo. Su camino, sin embargo, la llevará a pactar con el Barón Medicci, consumiéndolo finalmente para alzarse como líder de su propia facción.
El eco de las sagas previas resuena en la tragedia de Khadosh, marcado por la pérdida de Charlize y arrastrado hacia la venganza. Esa herida será aprovechada por Abaddón, la conciencia arconte, que lo posee y lo lanza, junto con la colosal Aurantia y sus Neffut transformados en Igigi, hacia la línea temporal de La Pureza. En este viaje lo acompañan las reinas dragón Cinnia y Narfater, símbolos de un poder que trasciende la carne y el tiempo.
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