Lore

Las exoarmaduras: tecnología de La Guerra de los Mil Tronos

Conoce Las exoarmaduras: su historia, relaciones e importancia canónica en La Guerra de los Mil Tronos dentro del Continuus Nexus.

Las exoarmaduras son protecciones de metal Exo utilizadas por Kurgán, inquisidores, Vhaxar, Hermanas y otras castas. Pueden ser ligeras, simbólicas o enormes equipos de batalla.

La armadura reacciona al gen del portador y amplifica fuerza, protección y capacidades. Su diseño suele ser oscuro, gótico y funcional.

Jared recibe una coraza fina de estatus; Vidarna y sus guardias portan armaduras de combate; Ragnar viste una versión pesada; Carmen lleva placas que cambian tras la posesión. La exoarmadura no debe confundirse con exomancia: es tecnología Exo activada por compatibilidad biológica.

Apariciones y relaciones canónicas

Apariciones principales: Los seis libros.

Relaciones conocidas: Metal Exo, exobastones, Kurgán, inquisidores, Carmen y Vidarna.

Contexto canónico de Las exoarmaduras

En el puente de batalla, un técnico logró finalmente activar las pantallas de vigilancia de los niveles inferiores. La imagen proyectada en los monitores fue suficiente para que el aire del puente se volviera denso de tensión. Los niveles inferiores estaban invadidos por una cantidad ingente de guerreros que corrían hacia las plantas superiores. Embutidos en armaduras oscuras, que parecían versiones avanzadas de las exoarmaduras tradicionales, portaban bastones largos de un metal extraño, que emitían un tenue resplandor azulado. Aquellos guerreros no eran simples invasores: eran la Guardia del Nexo, equipados con tecnología mejorada gracias al material recuperado de la Tumba Estelar. Y lo peor de todo: ¡eran demasiados!

Karnak observó la escena con el rostro endurecido, rascándose la barba mientras evaluaba la situación. Sabía que el enemigo era más avanzado tecnológicamente, pero no podía simplemente abandonar la nave. Con un gesto tenso, ordenó a las tropas contener a los invasores. Las armas de energía Neffut comenzaron a disparar, pero los haces de plasma se disipaban al chocar contra las exoarmaduras.

Allí, en los márgenes más duros del universo, los droma se proclamaron custodios de un honor brutal. Se llamaron a sí mismos los últimos andalore puros y fundaron Droma Prime, una colonia cincelada por el desprecio a las leyes y por la sangre de sus juramentos. Conservaban reliquias: Exoarmaduras gastadas por batallas antiguas, símbolos tribales, manos abiertas pintadas en los pendones y juramentos de sangre que se repetían de padre a hijo. Cada coraza era a la vez herencia y mandato, forjada con metales Exo arrancados a campos de batalla olvidados, y se transmitía como si fuera una segunda piel capaz de conferir no sólo protección, sino identidad.