Lore

Gehena en Continuus Nexus: la catástrofe de Aqueron y el planeta de Lys

Gehena es uno de los términos más complejos y significativos del Continuus Nexus porque no designa una única realidad. Dentro del canon creado por Tolmarher existen, al menos, dos referentes diferentes llamados Gehena que pertenecen a contextos, épocas y líneas espacio-temporales distintas, aunque ambos terminan conectados por las fracturas del propio Nexus y por el destino de los antiguos Arcontes.

La primera Gehena es un acontecimiento catastrófico: la explosión ocurrida en Rocamar al final de Las Tablas del Destino, cuarto libro de Crónicas de Aqueron. Su origen se encuentra en la activación del Arca y de las Tablas del Destino, una tecnología de los Constructores capaz de abrir accesos entre realidades, pero el desastre alcanza su verdadera magnitud cuando un arma nuclear procedente de otra línea temporal cruza uno de aquellos portales y detona dentro de la red. La energía es absorbida, multiplicada y propagada a través de las conexiones espacio-temporales, transformando Aqueron y abriendo de forma fugaz innumerables líneas de realidad. Serie1_4_Las Tablas del Destino…

La segunda Gehena es un planeta real del Sector Orión, escenario recurrente de La Pureza. Se trata del segundo mundo del sistema estelar que comparte su nombre, un planeta oceánico, tormentoso y sorprendentemente favorable para la vida humana, donde las Hermanas del Camino custodian uno de los últimos treinta y tres Santuarios Genéticos activos de la galaxia. Allí ejerce como Suma Sacerdotisa Lys, cuya historia terminará enlazada con el antiguo arconte Baalfegor. Serie4_01_Maestro Inquisidor

Estos dos significados de Gehena no deben confundirse, pero tampoco pueden estudiarse completamente por separado.

Entre ellos existe una conexión directa, profundamente caótica y característica del Continuus Nexus.

Gehena como catástrofe al final de Crónicas de Aqueron

La primera Gehena ocurre en Rocamar, antigua ciudad fortaleza de Abaddón y uno de los principales centros del poder Anu e Igigi en Aqueron.

Durante el asalto final, distintas fuerzas convergen sobre la ciudad con el objetivo de derrotar a Abaddón y utilizar la tecnología de los Constructores que permanece oculta bajo Rocamar. Jonah Fox, Freya Fraser, Govind Scully, Roger Trencavel y otros miembros de la expedición consiguen alcanzar las cámaras vinculadas al Arca y a las Tablas del Destino mientras la batalla continúa en la superficie.

El plan pretende activar un mecanismo que ninguno de ellos comprende realmente por completo.

Y eso resulta decisivo.

Govind introduce las tablillas en el Arca y utiliza la sangre aportada por Walter Stewart para completar el procedimiento. La reacción abre un círculo de portales y Jonah y Freya son absorbidos hacia lo desconocido mientras, en otra parte de Rocamar, comienzan a materializarse conexiones con realidades distintas.

Lo que sucede después convierte una operación militar en una catástrofe cósmica.

El misil nuclear que desencadena la Gehena

Entre los portales abiertos aparece una conexión con Washington D. C. en 2014, pero no con la misma línea histórica de los protagonistas.

Por ella emergen Narfater y Andreas Lampert, que están huyendo de un ataque nuclear ocurrido en aquella realidad.

Detrás de ambos atraviesa el portal un misil AIM-120 AMRAAM provisto de una carga nuclear.

Abaddón comprende el peligro y él junto con su cohorte intenta escapar a través de otro de los portales.

El misil entra en Rocamar.

Y detona.

No se trata, por tanto, de una explosión nuclear convencional sobre la superficie de Aqueron.

La detonación ocurre dentro de una estructura activa vinculada a los portales de los Constructores. El Arca y la red abierta por las Tablas del Destino absorben y multiplican la energía liberada, conectando durante un brevísimo intervalo incontables líneas espacio-temporales. Serie1_4_Las Tablas del Destino…

Ese acontecimiento recibe el nombre de Gehena.

Qué provoca la Gehena en Aqueron

Las consecuencias son planetarias.

Desde Rocamar se extiende una deflagración acompañada por radiación, pulsos térmicos, ondas de choque y liberación de gases radiactivos. La superficie del planeta no se limita a sufrir una explosión: la propia corteza comienza a deformarse violentamente.

El Mar Angosto retrocede.

La Isla Occidental se desplaza y termina encajándose contra la masa continental.

Hacia el desierto, la superficie terrestre se eleva hasta generar nuevas estructuras montañosas.

La antigua ciudad de Sippart desaparece bajo arena y roca.

Rocamar queda devastada.

El paisaje de Aqueron cambia de forma irreversible. Serie1_4_Las Tablas del Destino…

Siglos después, otras obras del Continuus Nexus todavía recuerdan a Jonah Fox como superviviente de una Gehena que devastó Aqueron y contribuyó a crear el enorme desierto que caracteriza al planeta en épocas posteriores. Serie4_03_Líneas de Sangre(2)

La Gehena no termina, por tanto, cuando cesa la explosión.

Sus consecuencias se convierten en geografía.

Una fractura entre líneas temporales

El alcance de la Gehena es todavía mayor de lo que pudieron comprender quienes sobrevivieron a Rocamar.

En Las Tablas del Destino, Farragut explica posteriormente a Ralph Richardson que el acontecimiento fue inducido desde otra línea temporal y que, durante un instante, conectó miles o quizá millones de mundos y realidades.

No se trata únicamente de una descripción metafórica.

El Continuus Nexus se abre.

Líneas que normalmente permanecerían separadas entran brevemente en contacto.

Personas, objetos y energías pueden atravesar esas conexiones.

Las perturbaciones continúan incluso después de que los portales aparentemente hayan desaparecido. Serie1_4_Las Tablas del Destino…

Este detalle es fundamental para comprender por qué la Gehena no puede considerarse simplemente «la explosión de Rocamar».

Es una catástrofe multiversal cuyo epicentro físico se encuentra en Aqueron.

Jonah Fox y los supervivientes de la Gehena

La propia Gehena dispersa personajes y linajes a través de realidades distintas.

Los textos posteriores revelan que algunos refugiados procedentes de aquellas conexiones terminarán apareciendo en Crosaurius, en otra línea espacio-temporal, donde deberán sobrevivir y establecer una nueva comunidad.

Laertes explica incluso que esos refugiados son, sin saberlo, participantes involuntarios del acontecimiento de Gehena y que entre ellos se encuentra el germen de un linaje cuya importancia se extenderá durante milenios. Serie1_4_Las Tablas del Destino…

La catástrofe funciona así simultáneamente como destrucción y como dispersión.

Arrasa un mundo.

Pero también siembra otros.

De Crónicas de Aqueron a Mesías Rojo

Desde el punto de vista narrativo, la Gehena marca la gran frontera entre Crónicas de Aqueron y el mundo que posteriormente encontraremos en Mesías Rojo.

Aqueron continúa existiendo.

Pero ya no es el mismo planeta.

Sus mapas han cambiado, antiguas ciudades han desaparecido y regiones enteras se han transformado en desiertos, cordilleras o ruinas.

Sobre ese Aqueron mutilado surgirán posteriormente nuevas potencias, religiones, castas y guerras, hasta desembocar en la época de Kadosh, el Mesías Rojo.

Por eso Gehena no debe presentarse únicamente como el desenlace espectacular de Crónicas de Aqueron.

Es el acontecimiento que destruye el viejo equilibrio y deja preparado el escenario material e histórico sobre el que se desarrollará buena parte de Mesías Rojo.

Rocamar después de la Gehena

Rocamar tampoco desaparece completamente de la historia.

Quedan ruinas.

Muchísimo tiempo después, durante los acontecimientos de La Pureza, el propio Kadosh regresa a Aqueron y vuelve a interesarse por la antigua fortaleza. La memoria de la Gehena continúa asociada directamente al lugar: personajes posteriores recuerdan que fue desde allí desde donde se desencadenó la explosión que transformó el planeta para siempre.

Incluso se realizan excavaciones arqueológicas promovidas por Kadosh y la Universidad Imperial de Nemeron.

Bajo las ruinas continúan existiendo máquinas de los Constructores.

La herida no estaba vacía.

Seguía conteniendo poder.

Gehena como planeta en La Pureza

Miles de años, líneas temporales y acontecimientos después —aunque hablar de «después» dentro del Continuus Nexus siempre exige cautela—, el nombre Gehena aparece nuevamente con un significado completamente distinto.

En La Pureza, Gehena es un planeta.

Se encuentra en el Sector Orión y es el segundo mundo del sistema Gehena, orbitando una estrella que comparte el mismo nombre.

La historia principal que allí se desarrolla se sitúa 311 años estándar después de la caída del Viejo Imperio.

El planeta es pequeño y está cubierto casi en su totalidad por océanos de agua salada. La lluvia es frecuente, los vientos son fuertes y su clima resulta severo, pero permanece dentro de los márgenes tolerables para la fisiología humana.

A pesar de su aspecto agreste, sus condiciones originales eran tan favorables que cuando fue terraformado, aproximadamente diez mil años antes de los acontecimientos narrados, apenas fue necesario modificar profundamente su entorno. Serie4_01_Maestro Inquisidor

Los océanos y tormentas de Gehena

El planeta Gehena posee una identidad visual muy definida.

Es un mundo de agua, tormenta y bruma.

Sus enormes océanos salobres dominan la superficie, interrumpidos por islas, promontorios rocosos, dehesas, colinas cubiertas de vegetación y extensos bosques.

Los mares albergan corales y valiosas perlas negras.

Sin embargo, esas riquezas no constituyen el verdadero motivo de la importancia del planeta.

Su mayor secreto se encuentra en su propia naturaleza.

La atmósfera y la geología de Gehena poseen propiedades curativas extraordinarias.

Esa característica convertirá el planeta en uno de los enclaves más importantes de la antigua tradición inquisitorial.

La Cofradía de Inquisidores y las Hermanas del Camino

Aproximadamente seis mil años antes de los acontecimientos de Maestro Inquisidor, la Cofradía de Inquisidores reconoce las propiedades excepcionales del planeta y lo coloca bajo su protección.

Gehena pasa entonces a constituir un feudo restringido de las Hermanas del Camino.

Las Hermanas representan la contraparte femenina y complementaria de la tradición inquisitorial, desarrollando funciones religiosas, médicas, genéticas y logísticas vinculadas a la preservación de aquello que ambas órdenes denominan La Pureza.

En este contexto, el nombre Gehena no tiene inicialmente ninguna relación con un lugar infernal.

Todo lo contrario.

Es refugio.

Es medicina.

Es santuario.

El Santuario Genético de Gehena

La institución más importante del planeta es el Santuario Genético de Gehena.

En la época de Silas constituye uno de los últimos treinta y tres Santuarios Genéticos todavía activos en toda la galaxia. Serie4_01_Maestro Inquisidor

Su finalidad se encuentra íntimamente vinculada a la doctrina de la Pureza: conservar conocimiento médico y genético, estudiar organismos y mantener la continuidad biológica humana según los principios de la Cofradía y de las Hermanas del Camino.

El complejo no es un pequeño monasterio.

Es una enorme fortaleza heredada de épocas de mayor capacidad tecnológica.

Sus estructuras dominan un promontorio azotado por el océano y las tormentas, mientras el interior alberga laboratorios, zonas médicas, jardines elevados, hangares, depósitos y espacios religiosos.

Lys, Suma Sacerdotisa de Gehena

La figura central del Santuario durante La Pureza es Lys, la Suma Sacerdotisa de Gehena.

Su relación con Silas se remonta a décadas antes.

Cuando Silas todavía era discípulo y visitó el planeta junto con su mentor para entregar muestras y especies destinadas al Santuario Genético, conoció allí a una joven novicia llamada Lys.

La relación entre ambos fue clandestina porque sus respectivas órdenes hacían incompatible una unión abierta.

Con el paso de los años, Silas se convierte en Maestro Inquisidor y Lys alcanza la dignidad de Suma Sacerdotisa.

Cuando la inteligencia artificial de la nave de Silas detecta que se encuentra mortalmente afectado tras una misión en Jano, sus protocolos lo transportan hasta el Santuario de Gehena.

Allí vuelve a encontrarse con Lys.

Gehena es, por tanto, inicialmente para ambos un lugar de curación y memoria personal.

El secreto bajo el Santuario

Sin embargo, el Santuario Genético había sido construido sobre algo mucho más antiguo.

Bajo el Bastión existe una bóveda gigantesca excavada en la roca madre, de varios kilómetros de diámetro y aproximadamente medio kilómetro de altura.

En sus profundidades se extienden restos de una civilización desconocida: construcciones geométricas de metal oscuro, calles, pasajes y estructuras cuya antigüedad precede ampliamente a la presencia humana.

Las Hermanas comienzan a investigar esas ruinas.

Entre ellas descubren una enorme estructura circular de metal.

Nadie conoce todavía su verdadera función. Serie4_02_Dogma Y Herejía(1)

El Santuario dedicado a proteger la Pureza humana llevaba milenios erigido sobre una de las mayores amenazas de su historia.

Baalfegor llega desde Aqueron

Aquí aparece la conexión más importante entre las dos Gehena.

Baalfegor había llegado a ese planeta después de escapar de Aqueron.

No se trata de una interpretación posterior.

El propio canon de Líneas de Sangre lo establece expresamente.

Tras su huida de Aqueron, el arconte aparece en Gehena. Los Constructores, conocidos posteriormente también como Exo, intervienen y consiguen encerrar su conciencia en las estructuras existentes bajo el planeta.

Gehena se convierte entonces en la prisión de Baalfegor. Serie4_03_Líneas de Sangre(2)

Esta conexión resulta crucial.

El acontecimiento Gehena de Aqueron había abierto y desestabilizado líneas espacio-temporales.

Uno de los arcontes vinculados a aquella antigua guerra termina, en otra línea del Nexus, encarcelado en un planeta que ya se llama también Gehena.

¿El planeta Gehena recibe su nombre por la catástrofe de Aqueron?

No existe base canónica para afirmarlo.

De hecho, los datos disponibles aconsejan precisamente lo contrario.

El planeta Gehena había sido colonizado y terraformado miles de años antes de los acontecimientos de La Pureza, y el sistema y su estrella ya llevaban ese nombre.

Nada en los textos establece que los colonos conocieran la explosión de Rocamar ni que bautizaran su mundo en su recuerdo.

Por tanto, la coincidencia del nombre debe conservarse como lo que el canon permite afirmar:

dos realidades distintas llamadas Gehena que terminan enlazadas por el Continuus Nexus.

Explicar más sería inventar.

La paradoja de las dos Gehena

La relación entre ambas constituye uno de los ejemplos más claros de la naturaleza caótica del Continuus Nexus.

En una línea temporal, Gehena es una explosión.

En otra, es un planeta.

La primera abre brechas entre realidades.

La segunda termina recibiendo a uno de los seres que escapan de aquella antigua guerra entre líneas.

Una destruye Rocamar.

La otra se convierte en prisión de Baalfegor.

Y, finalmente, también la segunda termina transformándose en escenario de otra liberación catastrófica.

El mismo nombre aparece alrededor de dos heridas distintas del Nexus sin que el canon explique todavía por qué ambas comparten la palabra.

Lo importante es no convertir esa recurrencia en una relación causal inexistente.

El vínculo existe.

La explicación definitiva del nombre común, no.

Lys libera aquello que estaba enterrado

Muchísimo tiempo después de que los Constructores encerraran a Baalfegor, Lys llega hasta las estructuras ocultas bajo el Santuario.

La Suma Sacerdotisa actúa guiada por impulsos que no comprende completamente y termina rompiendo el equilibrio que mantenía aprisionado al arconte.

Baalfegor queda libre.

Y posee a Lys. Serie4_03_Líneas de Sangre(2)

La posesión, sin embargo, no destruye por completo la conciencia de la sacerdotisa.

Lys permanece en algún lugar de su propio interior.

Resiste.

La entidad controla su cuerpo, pero no consigue borrar de manera absoluta aquello que era.

A partir de ese momento surge una dualidad que tendrá enormes consecuencias para La Pureza y posteriormente para Khaos y Oscuridad.

De Lys a Lys-Baalfegor

La mujer que había gobernado uno de los últimos grandes centros de medicina y genética de la humanidad se convierte en receptáculo de uno de sus enemigos más antiguos.

El contraste es deliberadamente brutal.

El Santuario de Gehena había sido construido para preservar la Pureza.

Ahora pasa a convertirse en base de un poder arcóntico.

Lys continúa siendo visible.

Pero Baalfegor gobierna a través de ella.

De esa coexistencia nace Lys-Baalfegor, una de las figuras fundamentales de la evolución posterior del conflicto.

La profanación del Santuario Genético

El Santuario tampoco permanece igual.

Sus salas blancas, laboratorios, jardines y espacios de conocimiento terminan convertidos en una guarida para las nuevas criaturas y servidores vinculados a Baalfegor.

Entre ellas aparece Syria.

El canon no establece que Syria fuera simplemente «reclutada en el Santuario», como afirma de forma demasiado imprecisa la ficha antigua.

Syria aparece posteriormente como una Igigi, transformada y subordinada a Lys-Baalfegor, dentro de un Santuario que ya ha sido profanado y convertido en centro de su nuevo dominio. Serie4_03_Líneas de Sangre(2)

La diferencia es importante.

Gehena no fue creado para producir servidores oscuros.

Fue conquistado y corrompido.

De Santuario de la Pureza a Templo de Sangre

La inversión simbólica del planeta continúa en los libros posteriores.

El lugar que había representado medicina, control genético y conservación humana termina asociado a los Templos de Sangre de Gehena y a la Yihad de Lys-Baalfegor.

Los espacios sagrados cambian de dueño.

La ciencia se convierte en herramienta de otra doctrina.

La pureza defendida durante milenios termina violada precisamente desde las entrañas del mundo que debía custodiarla.

Ese proceso convierte al planeta Gehena en uno de los escenarios más irónicos de La Pureza.

Syria y Gehena

Syria adquiere importancia una vez consumada esa transformación.

Sus ojos cambian.

Su naturaleza humana desaparece y pasa a actuar como Igigi al servicio de Lys-Baalfegor.

El antiguo Santuario se convierte en su espacio de poder y la sala de recepción termina transformada en una suerte de salón del trono para la nueva señora de Gehena.

La propia continuidad de La Pureza mostrará a Syria participando en la expansión de la Yihad de Lys-Baalfegor más allá del planeta.

Por eso Syria pertenece al lore de Gehena.

Pero pertenece al Gehena ya corrompido, no al origen del Santuario.

Las dos Gehena y Baalfegor

Baalfegor constituye el principal puente narrativo entre ambas acepciones.

En Aqueron, los acontecimientos ligados al Arca y las Tablas del Destino provocan la Gehena y abren las conexiones espacio-temporales que rompen el equilibrio anterior.

En la otra línea del Continuus Nexus, Baalfegor aparece posteriormente en el planeta Gehena y los Constructores consiguen encerrarlo allí.

Mucho después, Lys vuelve a liberarlo.

El recorrido forma una estructura circular extraordinariamente propia del Nexus:

Aqueron → Gehena como catástrofe → ruptura de líneas temporales → huida de los arcontes → planeta Gehena → prisión de Baalfegor → liberación por Lys.

No significa que ambos Gehena sean lo mismo.

Significa que el Nexus ha cruzado sus historias.

Gehena, los Constructores y los Exo

Los Constructores son esenciales en ambos contextos.

En Crónicas de Aqueron, la tecnología de las Tablas, el Arca y los portales pertenece a una tradición tecnológica anterior a la humanidad y capaz de operar sobre el espacio-tiempo.

En La Pureza, las estructuras ocultas bajo el planeta Gehena vuelven a demostrar la presencia de esa misma clase de poder.

Baalfegor identifica a aquellos antiguos adversarios con los seres que otras civilizaciones conocerán como Exo.

Esto permite comprender que las dos Gehena pertenecen a un problema mucho mayor.

No son accidentes aislados.

Son dos puntos en una red de conflictos que atraviesa realidades, épocas y galaxias.

El significado de Gehena dentro del Continuus Nexus

Pocas palabras resumen tan bien la estructura del Continuus Nexus.

Gehena puede ser un acontecimiento y un mundo.

Puede significar destrucción en una realidad y curación en otra.

Puede designar la apertura de innumerables portales y también el planeta donde un arconte queda aprisionado.

Puede ser la muerte de una civilización y un Santuario dedicado a conservarla.

Y puede terminar convirtiéndose, en ambos casos, en una puerta para aquello que debería haber permanecido encerrado.

Esa contradicción no es un error de continuidad.

Forma parte de la arquitectura caótica del Nexus.

Pero debe explicarse correctamente para no confundir los dos conceptos.

¿Son la Gehena de Aqueron y el planeta Gehena el mismo lugar?

No.

La Gehena de Aqueron es un acontecimiento producido en Rocamar.

El Gehena de La Pureza es un planeta situado en el Sector Orión.

Pertenecen a líneas y contextos distintos.

¿Existe relación entre ambas Gehena?

Sí.

La relación pasa principalmente por las fracturas espacio-temporales abiertas durante la catástrofe y por el destino de Baalfegor, que aparece posteriormente en el planeta Gehena después de huir de Aqueron y termina allí aprisionado por los Constructores.

¿Sabemos por qué ambas se llaman Gehena?

No.

El canon disponible no proporciona una explicación definitiva para la coincidencia del nombre.

Por tanto, no debe afirmarse que el planeta recibiera su nombre en homenaje o recuerdo de la catástrofe.

¿Qué provoca la explosión de Gehena?

La activación del Arca y las Tablas del Destino abre múltiples portales. Una carga nuclear procedente de otra línea temporal atraviesa uno de ellos y detona dentro del sistema, cuya energía multiplica el efecto y provoca la catástrofe. Serie1_4_Las Tablas del Destino…

¿Dónde ocurre la Gehena de Crónicas de Aqueron?

En Rocamar, en la costa occidental de Aqueron.

¿Qué cambia después de la Gehena?

Rocamar queda devastada, grandes regiones de Aqueron sufren transformaciones geológicas y el planeta entra en una nueva etapa histórica que desemboca en el mundo de Mesías Rojo.

¿Qué es el planeta Gehena?

Es el segundo planeta del sistema Gehena, situado en el Sector Orión y escenario de parte de La Pureza.

¿Quién gobierna el Santuario de Gehena?

Durante los primeros acontecimientos de La Pureza, su máxima autoridad es Lys, Suma Sacerdotisa de Gehena.

¿Qué es el Santuario Genético de Gehena?

Es uno de los últimos treinta y tres Santuarios Genéticos activos de la galaxia y pertenece a la tradición de las Hermanas del Camino. Serie4_01_Maestro Inquisidor

¿Qué secreto existe bajo el Santuario?

Bajo la fortaleza se encuentran enormes ruinas antiguas y estructuras de metal oscuro vinculadas a una civilización anterior a la humanidad. Allí permanece también el sello asociado al encarcelamiento de Baalfegor. Serie4_02_Dogma Y Herejía(1)

¿Qué relación tiene Baalfegor con Gehena?

Tras huir de Aqueron aparece en el planeta Gehena y los Constructores consiguen aprisionar allí su conciencia. Mucho después, Lys rompe el sello y Baalfegor la posee. Serie4_03_Líneas de Sangre(2)

¿Qué ocurre con Lys?

Lys, Suma Sacerdotisa del planeta, termina convertida en huésped de Baalfegor, aunque su conciencia no desaparece completamente.

¿Qué relación tiene Syria con Gehena?

Syria aparece posteriormente convertida en Igigi al servicio de Lys-Baalfegor. El antiguo Santuario Genético ya ha sido transformado entonces en una guarida del nuevo poder arcóntico.

Gehena: una misma palabra en dos heridas del tiempo

En Rocamar, Gehena fue el nombre que acabó recibiendo una explosión capaz de deformar un planeta y atravesar las fronteras entre realidades.

En el Sector Orión, Gehena era ya el nombre de un pequeño mundo de océanos salados, tormentas perpetuas y extraordinarias propiedades curativas, escogido siglos atrás para proteger algunos de los últimos conocimientos genéticos de la humanidad.

Uno nació narrativamente como destrucción.

El otro como refugio.

Pero el Continuus Nexus terminó obligándolos a encontrarse.

Baalfegor huyó de Aqueron y acabó encerrado precisamente en el mundo que compartía el nombre de aquella catástrofe. Allí permaneció hasta que Lys abrió lo que debía continuar sellado, convirtiendo el Santuario de la Pureza en el punto de partida de una nueva corrupción.

No sabemos por qué las dos realidades reciben el mismo nombre.

Y no debemos inventar la respuesta.

Lo que sí sabemos es más inquietante: dentro del Continuus Nexus, una palabra puede sobrevivir a una línea temporal, reaparecer en otra y terminar uniendo acontecimientos que, contemplados desde una sola realidad, jamás deberían haberse encontrado.

Gehena no es un único lugar ni un único acontecimiento. Es uno de los nombres que adopta la herida cuando el Continuus Nexus se abre.

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