Cazador de demonios — La Senda de las Estrellas I Una novela de Tolmarher Serie: Continuus Nexus – Sexta Saga
Tras la caída de los exoditas y la larga noche de la Conjunción Infernal, los mundos humanos del Eternum aún tiemblan ante los ecos de una guerra cósmica que desgarró el tiempo y las estrellas.
La historia de Cazador de demonios
En este primer volumen de La Senda de las Estrellas, el universo se abre a un nuevo ciclo con la llegada de Kynes, un rōnin errante, mestizo de linajes extintos, portador de la espada maldita Abaddón: una hoja vampírica forjada en el metal corrupto del Khaos que exige sangre para ser silenciada. Perseguido por los Reinos Crepusculares, Kynes viaja entre ruinas, desiertos y estaciones olvidadas, buscando un propósito más allá de la redención: destruir la criatura que habita su espada.
En paralelo, Esquilo, el más joven de los hijos del descubridor del Explorador Oscuro, lucha por hallar su lugar en Nod, una colonia construida sobre los huesos de civilizaciones milenarias. Cuando los secretos de su sangre despierten antiguas reliquias exoditas, su destino se entrelazará con el del cazador. Juntos, deberán enfrentar el juicio de una comunidad que comercia con tecnología olvidada… sin saber que están a punto de reabrir la puerta a los poderes más antiguos del cosmos.
El exoportal ha sido activado. El Explorador Oscuro aguarda bajo el mar, dormido y hambriento. Treinta y tres elegidos se preparan para cruzar hacia lo desconocido. Pero en el corazón del Eternum, nada es lo que parece.
Conflictos y personajes
Una saga colosal comienza. Una nave perdida. Un cazador sin santuario. Una civilización al borde del abismo.
Bienvenido a La Senda de las Estrellas.
Lugar en La Senda de las Estrellas
Contexto canónico de Cazador de demonios
Vestía un kimono desgarrado y ennegrecido por el hollín de muchas hogueras, remendado con jirones de cuero endurecido que en otro tiempo fue parte de un exoarmor de guerra. Colgando a su espalda, cruzadas como una sentencia, dos espadas dormían aún en sus vainas: una común, otra condenada. Ambas pesaban más que el aire.
La criatura no lo sabía, pero ese hombre respondía al nombre de Kynes. Un rōnin. Un Cazador de Demonios sin Santuario. Un espectro entre mundos, marcado por la sangre y la memoria, cuya sola presencia obligaba al universo a guardar silencio. Y había venido para matar. O para morir.
