Ubara de la Sal Negra. Ubara es matriarca de los Hijos de la Ceniza Hundida. Anciana seca, de ojos amarillos y rostro cubierto por malla metálica, porta un bastón de vértebras y placas con nombres de muertos.
Recibe a Salomé y Acad en Tamar-Hoz. No ofrece refugio por compasión. Exige valor, información y utilidad. Comprende que un niño perseguido por Nod puede ser maldición, estandarte, moneda o grieta. Concede tres días de estancia bajo reglas estrictas y advierte que otras tribus intentarán probar la sangre del muchacho.
Ubara representa la política de Hinom: memoria, sed y negociación sostenida por cuchillos. Conserva fragmentos del culto de Temis, pero adaptados a un mundo donde la pureza doctrinal no garantiza agua. Su interés por Acad no elimina su autonomía. Puede protegerlo mientras convenga al equilibrio y venderlo al desierto si la mentira supera el valor del trato.
Apariciones y relaciones canónicas
Apariciones principales: Hinom.
Relaciones conocidas: Salomé, Acad, los Hijos de la Ceniza Hundida, Tamar-Hoz y Tanit.
Su valor dentro del lore reside también en las consecuencias que provoca sobre otros personajes, instituciones y linajes, no únicamente en los acontecimientos inmediatos de la escena donde aparece.
