Nimrod 86 y Nimrod 87 representan la continuidad posterior al fracaso de Nimrod 85. Son clones o sucesores administrados por el Hegemón para conservar la apariencia de una dinastía ininterrumpida.
Su existencia confirma que la institución puede reemplazar la carne imperial. Cada nueva copia conserva el nombre, los rituales y parte de la herencia genética, pero la serie establece una decadencia progresiva. El fulgor, la presciencia y la autoridad real se convierten cada vez más en representación sostenida por la Guardia Negra, el Consejo y la Iglesia.
La aparición de Acad amenaza precisamente ese sistema. Un descendiente no clónico, nacido del cruce entre la sangre de Salomé y la semilla de Nimrod 85, puede reclamar una legitimidad biológica que las copias ya solo imitan. Nimrod 86 y 87 deben entenderse como parte de la crisis futura, no como repeticiones idénticas de Nimrod 84.
Apariciones y relaciones canónicas
Apariciones principales: Trasfondo establecido en los seis primeros libros y continuidad futura de la serie.
Relaciones conocidas: Wotan, el Consejo de los Doce, la Iglesia de Nimrod, Acad y la dinastía clónica.
