Pragma es un planeta del sector Sagittarius, parcialmente terraformado y posteriormente abandonado por el Viejo Imperio. Su superficie combina desiertos rojizos, formaciones volcánicas y colonias de cazadores de humedad. Las condiciones extremas y la falta de supervisión convierten el mundo en refugio para poblaciones desesperadas.
Samael llega después de recibir una baliza de la Pureza. Detecta baraka en el aire y comprende que la colonia ha sido condenada por un agente capaz de integrarse en los cromosomas humanos. La aparente ausencia de habitantes oculta una población de upyri antiguos.
Identidad y contexto de Pragma
La noche, las tres lunas y la tormenta eléctrica crean un entorno donde los infectados utilizan calles y ruinas para cercar al inquisidor. Pragma no es un brote reciente; las criaturas han tenido tiempo para evolucionar, coordinarse y desarrollar tácticas.
El planeta refleja el fracaso de la expansión imperial. La terraformación se inició sin conocimientos suficientes o se abandonó antes de completar la evaluación biológica. Los colonos posteriores heredaron una promesa de habitabilidad que no incluía la verdad sobre la baraka.
Para Samael, Pragma confirma su crítica a la Cofradía y a los señores feudales. Considera que una autoridad inquisitorial fuerte habría evitado o purgado el desastre. Esa conclusión alimenta su proyecto político.
Papel en La Pureza
Dentro del lore, Pragma es un ejemplo de mundo-trampa: parece conquistado por la humanidad, pero la biología local ha esperado generaciones para responder. La colonia demuestra que ocupar un planeta no equivale a comprenderlo. También recuerda que las decisiones de un imperio muerto continúan matando mucho después de que sus administradores desaparezcan.
