La Casa Sforza es una de las grandes dinastías del sector Orión y heredera de tradiciones militares del Viejo Imperio. Su símbolo es el dragón dorado y su estructura política gira en torno al título de dux. Tras la caída imperial, la casa conserva flotas, feudos y una idea de legitimidad que la enfrenta a otros linajes, en especial a los Médici.
Muzio Sforza representa la última autoridad estable antes de la crisis. Su caída abre una lucha por la sucesión y permite el ascenso de figuras como Fernán. Dave Sforza, heredero perseguido, se convierte en esperanza para los exiliados. Manasés, Estel y Tiberius Miller mantienen distintas redes de lealtad que trabajan para preservar o restaurar el linaje.
Identidad y contexto de La Casa Sforza
Los supervivientes terminan asentándose en Continuus. Allí comienzan a llamarse hijos de Continuus, señal de que el exilio está modificando su identidad. Las viejas instalaciones militares se transforman en ciudades, templos y centros de terraformación. La casa deja de ser únicamente una aristocracia y empieza a convertirse en comunidad política.
La relación con Wotan Daneron y las Tumbas Estelares introduce una dimensión secreta. Muzio recibe un cuerpo Exo después de ser herido, y Manasés jura proteger ese conocimiento. La supervivencia de la casa queda vinculada a poderes que no comprende por completo.
La Casa Sforza encarna la tensión entre restauración y renovación. Sus partidarios desean recuperar honor, territorio y autoridad, pero la serie plantea si es posible restaurar una dinastía sin reproducir sus guerras. Dave y Sofía Médici simbolizan una alternativa: fundar el futuro sobre una reconciliación que las generaciones anteriores habrían considerado herejía.
Papel en La Pureza
Contexto canónico de La Casa Sforza
Los pensamientos del dux chisporrotearon como brasas en su mente. Los Médici… y ese perro del barón Mehmed. Eran la mayor amenaza contra la Casa Sforza, rivales ávidos de poder en la escalada implacable de las grandes casas. Su ambición de forjar un imperio propio les llevaba a conspirar en las sombras, urdiendo alianzas espurias con Abramantes y viejas sedes imperiales. Frente a ellos, los Sforza aún eran superiores en gloria y en recursos, pero la potencia militar de los Médici crecía, su número de astronaves se multiplicaba, y nadie podía asegurar cuántas armas atómicas ocultaban en sus arsenales.
