Cleona es uno de los personajes más trágicos de La senda de las estrellas y una de las primeras víctimas directas del despertar de los secretos enterrados bajo la Ciudadela de Nod. Hija de Tales, hermana de Diante y Esquilo, arqueóloga formada entre reliquias Exo y figura maternal de una familia rota por la muerte, su destino queda unido para siempre a la excavación 33.
Antes de aquel día era una joven investigadora.
Después de abrirse el arca, dejó de serlo.
Durante unos instantes se convirtió en una criatura de ojos ámbar, piel cenicienta, cabello blanco y colmillos capaces de desgarrar la carne de su propio hermano.
Y antes de que nadie comprendiera qué estaba ocurriendo, Kynes acabó con ella.
La historia de Cleona dura poco.
Su importancia, no.
Porque su muerte marca el momento exacto en que la arqueología de Nod deja de parecer una disciplina dedicada al pasado y demuestra que algunas de las cosas enterradas bajo la Ciudadela todavía pueden despertar.
Quién es Cleona
Cleona pertenece a la familia de Tales, uno de los personajes vinculados al redescubrimiento del Explorador Oscuro y a los antiguos secretos Exo de Nod.
Tiene dos hermanos:
Diante, el mayor, portador conocido del gen Exo y obsesionado con convertirse en navegante.
Esquilo, el menor, todavía en proceso de descubrir su verdadera relación con aquel mismo legado.
Cleona ocupa una posición distinta.
No compite por convertirse en navegante.
No busca heredar el destino de Diante.
Su vocación es el conocimiento.
Cleona como arqueóloga
Cleona estudia en la Ciudadela de Nod y se forma en un entorno donde la arqueología no significa simplemente excavar ruinas.
Nod es una ciudad levantada sobre otra civilización.
Los humanos viven dentro de construcciones que no edificaron.
Cruzan puentes suspendidos sobre estructuras ciclópeas.
Habitan menos de una quinta parte de una urbe que perteneció anteriormente a los exomantes.
Cada galería puede esconder una reliquia.
Cada túmulo puede contener algo anterior a la propia historia humana de aquella región.
Para Cleona, estudiar significa convivir diariamente con aquello que la humanidad no comprende.
La excavación 33
Su relación con la excavación 33 es especialmente importante.
No llega a ella como visitante ocasional.
Ya había trabajado allí.
Cleona explica que realizó en aquella cámara su trabajo de fin de grado.
Conoce el lugar.
Ha estudiado sus estructuras.
Sabe que contiene elementos que no se parecen a nada hallado anteriormente.
Por eso, cuando el Consejo anuncia la apertura del arca encontrada allí, Cleona no contempla el acontecimiento desde fuera.
Está regresando a un lugar que forma parte de su propia formación.
Una arqueóloga ante secretos que todavía duermen
Cleona describe la cámara mediante una expresión especialmente significativa:
«secretos que aún duermen».
En ese momento es una metáfora arqueológica.
Después dejará de serlo.
La excavación 33 contiene precisamente algo que no estaba muerto.
Algo que aguardaba.
La hija de Tales
La relación con Tales atraviesa también su historia.
Su padre había confiado en Kynes, el llamado Cazador de Demonios.
Diante nunca consigue aceptar completamente esa relación.
Para él, Kynes representa una de las causas indirectas de la muerte paterna.
Cleona adopta una postura diferente.
Cuando Diante critica al rōnin, ella recuerda algo muy sencillo:
su padre confiaba en él.
Este detalle revela bien su personalidad.
Cleona no comparte la dureza de Diante.
Conserva una visión más conciliadora.
Una hermana convertida en madre
La muerte de sus padres obliga a Cleona a asumir responsabilidades demasiado pronto.
Es ella quien, en buena medida, cría a sus hermanos.
Especialmente a Esquilo.
El texto la describe con una sonrisa limpia y maternal.
La tristeza continúa en sus gestos, pero no la convierte en una persona fría.
Protege.
Cuida.
Media.
Intenta mantener unida a una familia cada vez más fracturada.
Diante y Esquilo
Los dos hermanos representan polos distintos.
Diante vive obsesionado con el legado de Tales y con su condición de navegante.
Esquilo todavía observa el mundo con entusiasmo juvenil.
Cleona se sitúa entre ambos.
Cuando Diante intenta cortar las esperanzas del menor, Cleona intenta suavizar la situación.
Sugiere incluso que quizá exista sitio para Esquilo en una futura tripulación.
No busca competir.
Busca unir.
El conflicto por el gen Exo
La situación familiar cambia cuando un pequeño tetraedro de metal Exo reacciona primero a Diante.
El artefacto se eleva.
Emite un halo azul.
La reacción confirma la afinidad de Diante.
Pero cuando Esquilo se acerca, sucede algo todavía más significativo.
El artefacto vuelve a activarse.
Esta vez en verde.
Proyecta incluso un mapa holográfico de la Ciudadela.
La escena destroza las certezas de Diante.
Cleona presencia la revelación de Esquilo
Cleona contempla el acontecimiento con asombro.
Pero no responde con celos.
Ni miedo.
Ni rechazo.
Su reacción contrasta con la de Diante.
Para ella, el descubrimiento del poder de Esquilo es algo extraordinario.
Para Diante es una amenaza contra aquello que creía ser.
Cleona vuelve a quedar situada entre ambos hermanos.
La apertura del arca
Poco después llega el gran acontecimiento.
La excavación 33 se convierte en escenario público.
El alcalde.
Consejeros.
Maestre Lutero.
Drones de holo-registro.
Operarios.
Los hijos de Tales.
Todos esperan la apertura del arca.
Aquello se presenta casi como una ceremonia cívica.
Un triunfo de la arqueología.
La recuperación de un pasado glorioso.
El recuerdo de Tales
Antes de abrirse el sarcófago, los hijos de Tales son llamados al frente.
Diante mantiene la solemnidad.
Cleona baja la cabeza.
Recuerda a su padre.
La escena prepara deliberadamente un momento de homenaje.
Lo que sucede inmediatamente después convierte esa ceremonia en tragedia.
Kynes observa
Kynes permanece apartado.
En las sombras.
Observando.
Sus ojos completamente negros lo distinguen del resto.
Esquilo percibe incluso una presión mental procedente de su presencia.
El rōnin parece entender que existe algo peligroso alrededor del lugar.
Pero la apertura continúa.
El sarcófago se abre
La losa se eleva.
Sale aire antiguo.
Frío.
Denso.
Las luces empiezan a fallar.
Algo parece absorber la energía del lugar.
Y todos los presentes sienten que han cruzado un límite.
No saben cuál.
Pero lo sienten.
Entonces Cleona grita.
La transformación de Cleona
El cambio es inmediato.
Su apariencia original desaparece en segundos.
Su cabello oscuro y liso se vuelve completamente blanco.
Sus ojos adquieren un fulgor ámbar intenso.
Su piel pierde el color y se vuelve cenicienta, tensa, casi cadavérica.
Del maxilar superior aparecen colmillos largos y afilados.
No hay transición progresiva.
No hay enfermedad lenta.
La transformación ocurre como una descarga.
No debe llamarse simplemente Igigi
Conviene mantener prudencia canónica.
Su aspecto recuerda a determinados seres transformados del Continuus Nexus.
Colmillos.
Ojos ámbar.
Velocidad sobrenatural.
Alteración inmediata del cuerpo.
Pero el texto no necesita reducir el acontecimiento a una clasificación simplista si esta no queda establecida de forma absoluta.
Lo esencial es lo observado:
Cleona es transformada por la apertura del arca en una criatura hostil y sobrehumana.
La velocidad
Otro rasgo decisivo es la velocidad.
La criatura que ha sido Cleona se mueve con una rapidez imposible.
Antes de que quienes la rodean puedan reaccionar, salta sobre Diante.
No parece existir reconocimiento.
Ni vacilación.
Ni la antigua preocupación de hermana.
Cleona ataca a Diante
El objetivo es su propio hermano.
Cleona se lanza contra él y le muerde el cuello.
Los colmillos atraviesan la carne.
Diante cae.
La escena destruye en segundos la familia que había sobrevivido unida después de la muerte de sus padres.
La hermana que había criado a los dos hermanos acaba matando al mayor.
Esquilo contempla la destrucción de su familia
Para Esquilo, el trauma es absoluto.
En apenas unos momentos:
su hermana se transforma;
Diante cae;
Cleona deja de comportarse como humana;
y el caos se apodera de la excavación.
Aquella ceremonia había comenzado como celebración de la herencia de Tales.
Termina destruyendo a sus hijos.
La intervención de Kynes
Entonces actúa el Cazador de Demonios.
Kynes se mueve con una velocidad semejante a la de un depredador.
Desenvaina Abaddón, su espada negra.
Las runas carmesíes de la hoja se encienden.
Un solo golpe basta.
Cleona muere.
La muerte de Cleona
Su final es inmediato.
No existe combate prolongado.
Kynes comprende que no hay tiempo.
La amenaza acaba de matar a Diante.
La multitud está paralizada.
Y Esquilo está todavía cerca.
El rōnin ejecuta el golpe sin vacilar.
¿Podía salvarse Cleona?
El canon no ofrece una alternativa.
No existe tiempo para investigar una cura.
No hay información sobre el mecanismo.
Su transformación se produce en segundos y su primera reacción es atacar mortalmente a otra persona.
Por tanto, afirmar que podía revertirse sería inventar.
Kynes responde ante una amenaza inmediata.
¿Qué provocó la transformación?
Este es uno de los grandes enigmas asociados al personaje.
La transformación coincide exactamente con la apertura del arca.
Algo se libera.
Las luces fallan.
La atmósfera cambia.
Y Cleona sufre una mutación instantánea.
La relación causal es evidente.
El mecanismo preciso no queda completamente explicado en ese instante.
El arca como amenaza
Hasta aquel momento, el arca representa esperanza.
Puede contener un exocristal.
Podría permitir reactivar plenamente el Explorador Oscuro.
Después de Cleona, adquiere otro significado.
Los antiguos secretos no son únicamente herramientas.
También pueden contener peligros.
La arqueología de Nod cambia para siempre
El destino de Cleona convierte la excavación 33 en advertencia.
La humanidad de Nod había aprendido a:
catalogar;
preservar;
estudiar;
reutilizar.
Pero todavía no comprendía todo aquello que tenía bajo sus pies.
La muerte de Cleona demuestra el precio de esa ignorancia.
La ironía de su formación
Hay algo especialmente trágico en que la víctima sea precisamente ella.
Cleona conocía la cámara.
Había realizado allí su trabajo final.
La estudió.
La admiró.
Habló de sus secretos dormidos.
Y terminó siendo destruida por uno de ellos.
La hermana conciliadora
Su muerte pesa todavía más por su personalidad previa.
No era Diante.
No perseguía obsesivamente el poder.
No intentaba convertirse en navegante.
No desafía a nadie por la herencia familiar.
Su función era mantener unida a la familia.
Precisamente ella es quien termina destruyendo involuntariamente esa unidad.
Cleona y Diante: una tragedia simultánea
Los dos hermanos mayores mueren prácticamente juntos.
Diante, atacado por la criatura en que se ha convertido Cleona.
Cleona, ejecutada segundos después por Kynes.
Esquilo queda como superviviente.
El hijo menor.
El que acababa de demostrar una afinidad inesperada con el metal Exo.
El nacimiento del verdadero arco de Esquilo
La muerte de Cleona tiene una consecuencia narrativa enorme.
A partir de ese momento, Esquilo deja atrás definitivamente la infancia.
La arqueología ya no es fascinación.
El gen Exo ya no es promesa.
El Cazador de Demonios ya no es únicamente una figura legendaria.
El universo se ha vuelto real.
Y cruel.
La espada Abaddón y Esquilo
Después de matar a Cleona, ocurre otro detalle fundamental.
Esquilo percibe la presencia de la espada Abaddón.
La oye reír dentro de su mente.
Kynes también parece darse cuenta.
La muerte de Cleona se convierte así en el instante que abre otra conexión entre Esquilo y las fuerzas oscuras que atraviesan La senda de las estrellas.
Cleona como umbral narrativo
Por eso Cleona cumple una función esencial.
Antes de su transformación, La senda de las estrellas todavía conserva una dimensión de descubrimiento.
Exploración.
Ruinas.
Reliquias.
Un antiguo navío esperando despertar.
Después de Cleona, queda claro que la senda también contiene horror.
Ciencia, arqueología y peligro
El personaje encarna uno de los grandes temas de la serie:
conocer no significa controlar.
Nod posee excavaciones.
Instituciones.
Maestres.
Tecnología.
Consejos.
Pero ninguno de esos elementos impide la tragedia.
Cleona no es una guerrera
Esto debe respetarse también visualmente.
Cleona no debe representarse inicialmente como:
soldado;
inquisidora;
exomante de combate;
guerrera blindada.
Es una joven arqueóloga y estudiante graduada de la Ciudadela.
Su vestimenta inicial pertenece a ese contexto.
Su apariencia antes de la transformación
Los rasgos confirmados son sencillos:
cabello oscuro y liso;
apariencia humana joven;
gestos serenos;
expresión maternal;
indumentaria de estudiante/trabajo de la Ciudadela.
No deben añadírsele rasgos extravagantes que no estén establecidos.
Su apariencia después de la transformación
Aquí sí existe descripción extremadamente precisa:
cabello blanco;
ojos ámbar luminosos;
piel cenicienta;
rostro tenso y cadavérico;
colmillos superiores;
movimientos sobrenaturalmente rápidos.
Esta dualidad debería definir cualquier representación gráfica del personaje.
Cleona y Tales
La tragedia contiene también una dimensión familiar.
Tales había consagrado parte de su vida a descubrir y comprender el legado Exo.
Sus hijos heredan ese interés.
Diante quiere navegar.
Cleona estudia las ruinas.
Esquilo manifiesta una afinidad genética inesperada.
Pero la misma herencia que debía abrirles las estrellas destruye primero a la familia.
Cleona y el Explorador Oscuro
No existe una relación personal prolongada entre Cleona y el Explorador Oscuro comparable a la de otros personajes.
Su conexión es indirecta pero esencial.
La excavación 33 forma parte de la búsqueda del exocristal necesario para devolver al Explorador su plena capacidad.
Cleona se encuentra allí precisamente por ese proyecto.
La promesa de treinta y tres almas
El proyecto del Explorador debía permitir a treinta y tres personas emprender la Senda de las Estrellas.
Cleona parecía pertenecer naturalmente al entorno de quienes podían formar parte de esa nueva era.
Nunca llega a verla.
Ese contraste aumenta la tragedia.
Un futuro perdido
Antes del arca, Cleona posee un futuro.
Es arqueóloga.
Tiene conocimiento.
Tiene hermanos.
Participa en el gran despertar tecnológico de Nod.
Todo desaparece en segundos.
Preguntas frecuentes sobre Cleona
¿Quién es Cleona?
Cleona es hija de Tales y hermana de Diante y Esquilo. Es arqueóloga formada en la Ciudadela de Nod.
¿Qué relación tiene con Esquilo?
Es su hermana mayor y ejerce una función maternal después de la muerte de sus padres.
¿Qué estudió Cleona?
Realizó su trabajo de fin de grado en la cámara correspondiente a la excavación 33.
¿Cómo es Cleona antes de transformarse?
Tiene cabello oscuro y liso y una actitud serena, conciliadora y maternal.
¿Qué ocurre en la excavación 33?
Durante la apertura del arca, una presencia o fenómeno provoca la transformación instantánea de Cleona.
¿Cómo cambia físicamente?
Su cabello se vuelve blanco, sus ojos adquieren fulgor ámbar, la piel se vuelve cenicienta y aparecen colmillos largos.
¿A quién ataca Cleona?
A su hermano Diante.
¿Diante muere?
Sí. Cleona lo ataca mortalmente durante la transformación.
¿Quién mata a Cleona?
Kynes, el Cazador de Demonios, utilizando la espada Abaddón.
¿Cleona era Igigi?
El canon muestra una transformación con rasgos semejantes a otros seres alterados, pero no es necesario clasificarla automáticamente como Igigi si el mecanismo exacto del arca no se establece de manera definitiva.
¿Qué importancia tiene su muerte?
Destruye a los dos hermanos mayores de Esquilo, transforma el tono de la historia y marca el comienzo de una nueva relación entre Esquilo, Kynes, Abaddón y los secretos Exo.
Cleona: la arqueóloga que encontró un secreto demasiado vivo
Cleona había pasado años estudiando ruinas.
Sabía reconocer una cámara antigua.
Una estructura Exo.
Una anomalía arquitectónica.
Había terminado sus estudios en la excavación 33.
Conocía sus muros.
Había caminado por ellos antes.
Pensaba que allí dormían secretos.
Tenía razón.
Solo se equivocó en una cosa.
Algunos secretos no estaban esperando ser estudiados.
Estaban esperando despertar.
Cuando el arca se abrió, Cleona dejó de ser la hermana que había criado a Esquilo.
El cabello se volvió blanco.
Los ojos ardieron en ámbar.
Los colmillos aparecieron.
Diante murió.
Y Kynes necesitó un solo golpe para terminar con aquello en lo que ella se había convertido.
Así acabó Cleona.
No como arqueóloga.
No como exploradora.
Ni siquiera como víctima de una guerra.
Sino como la primera advertencia de la Senda:
las estrellas guardan conocimiento, pero no todo conocimiento quiere ser encontrado
