Los Exo son una fuerza, linaje o principio opuesto al Khabal dentro de la guerra eterna descrita por la cosmología del Continuus Nexus. Su influencia se manifiesta en metal sensible, Exoditas, exomantes y tecnologías capaces de interactuar con anomalías.
El Neoimperio utiliza recursos Exo y afirma recibir tolerancia o respaldo de poderes Exo en su cruzada. Sin embargo, esa relación no convierte al Imperio en encarnación perfecta de la luz.
Los Exo deben distinguirse del metal Exo y de los exomantes. El término puede designar entidades o herencias más amplias. La Guardia Negra, los navegantes y la Matriz muestran diferentes formas de contacto con ese poder.
Apariciones y relaciones canónicas
Apariciones principales: Los seis libros.
Relaciones conocidas: Metal Exo, Exoditas, exomantes, Khabal, Hegemón y anomalías.
Contexto canónico de Los Exo
Los Exo son considerados la civilización alienígena responsable de la creación de las Tumbas Estelares y de numerosos artefactos tecnológicos. Se cree que estos objetos tienen más de un millón de años estándar de antigüedad. Los artefactos Exo están fabricados con un metal oscuro de propiedades extraordinarias, altamente codiciado por su singularidad y potencia.
Los Exorkun regresaron, obedientes, al sonar de los ultrasonidos codificados. Entraron uno por uno en sus celdas como bestias drogadas, mientras la tierra aún humeaba bajo los restos desmembrados de los cuerpos corruptos de Geras.
Wotan los había visto en holomatrices de archivo siendo muy joven. Aquel terror, enseñado como advertencia, le había calado hasta los huesos. Ahora, en el borde del ocaso, las figuras volvían con la nitidez de una acusación: cráneos hipertrofiados, fauces desmesuradas, escamas que parecían bruñidas por ceniza. En el sueño, los exorkun no marchaban; llovían.
Mientras tanteaba esas preguntas, su mente trazó la cadena de eventos que una vez rompió la paz: Ulma Sang, la luna que fue convertida en campo de muerte; el ataque despiadado de los exorkun; la respuesta federada que no dejó nada en pie. Lux Koth declarado criminal; Utta Lumat desaparecido entre las sombras; la devastación como lección. Así nacieron las Guerras Colectivistas: un conflicto que obligó a la humanidad a reunir bandos, a pagar con sangre y con fronteras ganadas al terror.
